| |
 |
El Método Octogonal va
dirigido a todas las personas que estén
dispuestas a querer experimentar a partir de un
trabajo CONCIENTE de la CONSCIENCIA.
Con la motivación y la
acción de querer vivir la experiencia de llegar
a sentir cómo la CONCIENCIA baila con la
“Sombra”, entramos en un espacio-tiempo desde la
mente creativa dónde podemos generar una
realidad en la que se va por delante de nuestras
proyecciones.
Este paso previo es
necesario para dejar de identificarnos con el
“yo egoico oculto”. Tras esta fase, entramos en
el proceso del Método Octogonal, cuyos
resultados abren la puerta a poder vivirnos en
el “vacío” como la plenitud de la
“presencia-ausencia”, que nos hace regresar a
nuestro nombre más ancestral, que es el TODO y
que a su vez es innombrable, para poder estar
preparados a reconocernos en todas las
experiencias vividas, siendo el comando la “luz”
del corazón, retroalimentado por el Sol que
nutre todos los “soles”.
|
¿Cómo trabajar con el
Método Octogonal?
-
Apertura de los “ocho
vértices” de tu memoria ADN
-
Trabajo con la “luz”
de la “consciencia”
-
Acompañamiento y
seguimiento del hilo personal de la
experiencia a nivel físico-mental-emocional
y otras realidades.
La “Puerta Octogonal” es el trabajo de
transformación de la conciencia a través de ocho
puntos básicos y personales, que conforman
nuestra matriz energética y que podemos
atravesar para dejar de “mirar” y empezar a
“ver”, pudiendo, así, crear de nuevo otra
realidad que nos acerque a ser nosotros mismos
de forma auténtica y natural, traspasando lo
ilusorio para ayudarnos a sanar y podernos
reconocer según lo propuesto por nuestra alma.
Esta técnica sirve para recolocar las emociones
que nos atrapan, y así, poder vivirnos en la
ligereza, armonía y serenidad. Los tres peldaños
que hay que subir para poder abrir la “Puerta
Octogonal” son:
-
Dejar que el cuerpo exprese su movimiento
espontáneamente para liberar grabaciones
condicionadas que nos impiden avanzar.
-
Permitir que nuestro inconsciente manifieste
su energía mediante técnicas de inducción
para ir integrándolo en la conciencia. El
vehículo es el trabajo con los “sueños”, y
su interpretación y comprensión es desde un
código personal intransferible.
-
Resituar los mecanismos egóicos a través de
la atención y aceptación para poder
desarrollar el potencial de nuestro ser
real, tal y cómo se expresa en nuestra carta
natal.
Estos tres pasos son, a su vez, reforzados con
prácticas cómo: sistema de auto-curación
“Algoritmos de la terapia del campo del
pensamiento”, meditación “puerta octogonal”,
psicodrama astrológico, reequilibrio de la
energía a través de las “26 cerraduras
energéticas de seguridad” del cuerpo
físico-mental-emocional, “tirón” de la dualidad
a la unidad, y, por último, despertar la memoria
de las “13 articulaciones” para la
reflexión-diálogo entre lo oculto, lo que nos
sabotea, lo que podemos aprovechar del exterior
y lo que nos guía desde nuestro ser esencial. |
|